Opinión
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Luis Gonzalo Segura

Ex teniente del Ejército de Tierra expulsado por denunciar corrupción, abusos y privilegios anacrónicos. Autor del ensayo El libro negro del Ejército español (octubre de 2017) y las novelas Un paso al frente (2014) y Código rojo (2015) @luisgonzaloseg
Una noticia que ha recorrido los diarios del planeta y que aspira a propaganda, destila marketing puro, lo que suele pretenderse cuando se piensa en fotografías en lugar de personas. Europa sabe mucho de asilar fotografías y fotogramas, pero de personas anda todavía un poco perdida.
Esta es la Europa de la apariencia, la que pretende construir murallas con las que defenderse de las pobres gentes mientras las repele de forma violenta. Y ello, aun cuando se trata de personas que, en muchos casos, han sido empobrecidas, maltratadas o expoliadas por la acción, la complicidad, el interés o el silencio de la Unión Europea. De lo contrario, de ser Europa un ejemplo de solidaridad y Derechos Humanos, los migrantes jamás podrían constituir un ataque híbrido. Son personas.
No, perdonen, Bielorrusia no nos ataca, en todo caso nos humilla con la imagen de lo que somos: la impotente comparsa norteamericana que vende dos millones de migrantes a países tan infames como Turquía y paga cantidades obscenas en el Magreb para que dictaduras salvajes nos quiten de la vista a los migrantes mientras se lucra vendiendo armas a los sauditas para que masacren yemeníes.
¿Podemos realmente cambiar la inercia del tren en marcha? ¿Llegamos tarde? En definitiva, ¿estábamos preparados?
El grupo que conforman los más poderosos de la mayoría de países encuentran que las crisis son oportunidades en las que implementar medidas que les permitan mejorar todavía más su situación. Ello, además, es posible gracias a su comportamiento de grupo homogéneo que comparte intereses globales en la mayoría del planeta y no solo la mayoría de la riqueza, sino la mayoría del poder.
El Gran Hermano quiere saberlo todo sobre nosotros por el medio que sea, legal o ilegal, porque ese conocimiento le permite vendernos mejor aquello que podamos desear.
Aunque los presentes no podrán ver a los militares demócratas que se jugaron la vida en los años setenta por una España democrática y un Ejército a su servicio; ni a los varios miles de militares expulsados sin pensión por discapacidad; ni a los incontables militares expulsados por inadaptación a la vida militar; ni a los heridos o fallecidos por negligencias militares, será un día para celebrar junto al Ejército español de eso que llaman democracia plena.
En total, unos doce millones de archivos que revelan que una gran cantidad de los poderosos posee riqueza oculta, evade impuestos o blanquea dinero.
La existencia de comportamientos mafiosos generalizados en el Ejército español ha vuelto a quedar en evidencia tras las denuncias en los últimos días de varias asociaciones militares por la opacidad y la ocultación de información e, incluso, el engaño perpetrado por los mandos militares —permitido por Defensa— sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento de varios militares.
Caminamos hacia una nueva carrera armamentista que dejará muchos beneficios en los balances de numerosas empresas armamentistas mientras nos aboca a elevados niveles de tensión que en el pasado estuvieron cerca de terminar con el planeta.
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), órgano que nombra a los magistrados, se plantea utilizar a magistrados de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo. Un acontecimiento que provocaría no solo la extravagancia circunstancial propia de semejante situación, sino la constatación de la anomalía estructural que es España
Solo el tiempo podrá precisar la magnitud del impacto y las consecuencias de la esperpéntica e histórica derrota en Afganistán para los Estados Unidos y, sobre todo, para el resto del planeta, pero de lo que podemos estar seguros es que nada bueno acontecerá, pues Estados Unidos será capaz de cualquier maniobra con tal de seguir controlando el planeta.