Opinión
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Luis Gonzalo Segura

Ex teniente del Ejército de Tierra expulsado por denunciar corrupción, abusos y privilegios anacrónicos. Autor del ensayo El libro negro del Ejército español (octubre de 2017) y las novelas Un paso al frente (2014) y Código rojo (2015) @luisgonzaloseg
Ningún país resolverá la criminalidad a base de plomo, sino de distribución de los recursos, pues son los alimentos, los medicamentos, los médicos y los profesores los que combatirán estructuralmente a la violencia, no los militares.
¿Cómo es posible que una caricatura política trufada de manifestaciones delirantes, aberrantes, ignominiosas o surrealistas pueda arrasar en las próximas elecciones a la Comunidad de Madrid, gobierne o no?
La Superliga europea de fútbol, que ahora se resquebraja, era un negocio tan extraordinario, con cifras tan mareantes, que hasta doce equipos europeos –seis ingleses, tres italianos y tres españoles– fueron capaces de firmar su adhesión y abandonar –o intentarlo– el ecosistema futbolístico continental. Un apetitoso negocio que, sin embargo, fue rechazado por tres equipos –dos alemanes y uno francés–.
El bloque europeo, en plena crisis de identidad, duda si seguir a EE.UU. en la que parece que puede ser su próxima aventura bélica: Ucrania. Terminado su Vietnam del siglo XXI, Afganistán, EE.UU. busca una guerra con la que seguir ostentando un liderazgo mundial cada día más resquebrajado, aunque ello suponga incendiar, otra vez, el mundo.
Con Brasil sumido en el colapso sanitario y económico; con los hospitales saturados y el subsidio a los más desfavorecidos implantado por la pandemia suspendido; y con Lula Da Silva emergiendo en mitad del naufragio brasileño mientras Sergio Moro camina hacia el embarque en galera por las sombras del caso Lava Jato, Bolsonaro es un capitán a la deriva capaz de aferrarse al más maldito de los clavos.
No solo de Henrique Capriles vive la capital de España, al que se le recibe con gran reverencia en la ciudad, que para algo paga, sino que se trata de un fenómeno extendido entre la élite latinoamericana, incluyendo a colombianos y peruanos. Y en los últimos meses, los mexicanos.
El modus operandi de la congregación se ha mantenido inalterado a lo largo de estas décadas, a pesar de los escándalos, sin que su poder haya disminuido un ápice en Roma. Posiblemente sea el lucrativo negocio educativo que regentan lo que impida que la ira vaticana arrase la congregación.
No, los niños no pueden ser bombardeados jamás, ni aun cuando fueran "máquinas de guerra", menos todavía por la posibilidad, más o menos factible o más o menos remota, de convertirse en un futuro en "máquinas de guerra". Los niños son niños en los Estados de Derecho, una condición que solo pierden en los estados fallidos para convertirse en cualquier cosa.
Demasiadas reuniones oscuras, demasiados intereses, demasiados amigos, demasiadas comidas, incluso en un país con los medios de comunicación mayoritariamente sometidos, y muy pocas dimisiones, ceses y explicaciones. Demasiados 'demasiado' para una democracia plena.
El bloque europeo celebra esta semana una cumbre con la que pretende dar un paso definitivo hacia la independencia de EE.UU., pero nadie es capaz de asegurar que lo consiga, ni siquiera que estos pasos que comienza a dar no terminen en una ruptura de imprevisibles consecuencias o en un estruendoso fracaso.
Los actos violentos, en la mayoría de los casos, aunque sean minoritarios, suelen reflejar las tensiones producidas por el desacuerdo ciudadano con el marco establecido por los políticos en favor de las élites.
La cifra total de vacunados de forma indebida no ha parado de crecer desde que estallara el escándalo y no parece que vaya a dejar de hacerlo, pues en el listado publicado este lunes 15 de febrero aparecen un total de 487 vacunados.