Opinión

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Luis Gonzalo Segura

Ex teniente del Ejército de Tierra expulsado por denunciar corrupción, abusos y privilegios anacrónicos. Autor del ensayo El libro negro del Ejército español (octubre de 2017) y las novelas Un paso al frente (2014) y Código rojo (2015) @luisgonzaloseg
Los datos dejan poco margen a la duda y muestran que el mayor problema a nivel armamentista del mundo es Estados Unidos. Un país que casi monopoliza la compra y la venta de armas, controlando el mercado mundial de la defensa, hasta el punto de conseguir situar a Irak, país en situación de extrema pobreza entre los que más gastan.
El que fuera elegido presidente más 'cool' del planeta pretende recuperar el control del territorio, asfixiar económicamente a las maras y detener y aislar a sus líderes.
Solo importa crecer y crecer mucho. Crecer más que el año anterior. Como las grandes empresas, siempre mejorar los beneficios. Pero el crecimiento de un país no implica necesariamente la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos porque más importante que el crecimiento y los beneficios obtenidos por el país es el reparto de los mismos.
Pedro Sánchez se negó a recibir a Juan Guaidó, el cual fue recibido con honores por la ultraderecha –los que recientemente llegaron incluso a jalear un golpe militar en España– y la derecha más ultra –Partido Popular y Ciudadanos–.
El país azteca está cerca de ser un Estado fallido, pues cumple con las características básicas de un Estado fallido: pérdida del control efectivo del territorio en cuanto al monopolio de la violencia, la prestación de servicios y la legitimidad.
Joachim Fiebelkorn es el nexo de unión entre nazis, la CIA, la Legión española, el Bundeswehr, la cúpula militar española, altos mandos de la Guardia Civil, las sangrientas dictaduras latinoamericanas del siglo XX y algunas de las masacres terroristas más sangrientas de las últimas décadas.
Cuando el pasado 3 de enero un dron estadounidense asesinó al general Soleimani —el segundo hombre más importante de Irán— no solo despertó intensas discusiones a nivel jurídico y geopolítico, sino que reveló una realidad incontestable: la creciente robotización militar y el impacto de esta situación en el teatro de operaciones bélicas y geopolíticas.
Tuvo todos los ingredientes que se le pueden pedir a un evento deportivo —goles, pasión, ráfagas de buen fútbol, alternativas, una sorprendente remontada…— y una emocionante resolución para la historia futbolística española —el Real Madrid ganó en la tanda de penaltis por 4 goles a 1 tras una emocionante prórroga—. Faltaron los escrúpulos, como en Argentina en 1978, como en tantos otros momentos.
El pasado viernes 3 de enero Donald Trump —y Estados Unidos— asestó un severo golpe a los derechos humanos, el derecho internacional y la estabilidad mundial cuando juzgó, condenó y ejecutó al general iraní Qassem Soleimani
El 'impasse' entre La Paz y Madrid es una suerte de sainete que desprende ridículo a borbotones, a pesar de que en Occidente no ha causado la menor atención.
En los dos últimos años, desde que Donald Trump se hiciera con las riendas del carromato norteamericano, los Estados Unidos tomaron múltiples decisiones geopolíticas, en muchas ocasiones hasta contradictorias, pero siempre, o casi siempre, controvertidas. Una de ellas, de las más importantes, fue abandonar Oriente Próximo para retornar a América Latina, lo que provocó que el continente americano viviera un año de enorme agitación.
Ante el indetenible avance de los sectores más reaccionarios en la política, la creciente desigualdad en términos económicos y las amplias brechas sociales, parece decretado el colapso europeo. Pero, ¿es tiempo de negociar el día después?