Enfermedades que estaban en camino de ser erradicadas o ya habían quedado en el olvido vuelven a cobrar fuerza en varios países debido a los denominados 'antivacunas', personas que se niegan a que sus hijos sean vacunados pese al consenso entre los especialistas sobre los enormes beneficios y los bajos riesgos de la vacunación.
Esta tendencia, catalogada este año por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las diez principales amenazas a la salud mundial, nació a partir de una controversia en torno a la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola, conocida como triple vírica o SRP.

