"Cuando se mete a las casas de los diplomáticos, ¿qué otra reacción están esperando de Rusia si no hacer lo mismo con los diplomáticos estadounidenses?", se pregunta en comentarios concedidos a RT. El analista pronostica un "juego en espiral que no tiene fin y al final del día pues estaremos en una ruptura de relaciones, que es evidente que Rusia no quiere".
