Los 'muros de la vergüenza' que separan a ricos de pobres en América Latina

Inmensas barreras son utilizadas para separar a ricos de pobres. Perú, Brasil, México y Argentina, aún los edifican.

El muro de Berlín era una vergüenza. Eso se repite aún 27 años después de la caída de la llamada Cortina de Hierro.

A esos sucesos el mundo entero los conoce bien, pero las historias mínimas siempre quedan fuera de los grandes titulares. "Nadie habla sobre la cantidad de suicidios que ocurrieron a la caída del Muro. Simplemente porque no podían cogerle el ritmo a un cambio tan brutal y tan repentino", cuenta a RT, el filósofo venezolano Carlos Fernández, testigo presencial de aquel noviembre de 1989 en Alemania.

No obstante las lecciones escritas en millones de páginas, los muros que dividen a los pueblos no han dejado de levantarse.

AFP/Denis Poroy
El muro construido por Israel dentro de los territorios palestinos divide a los habitantes de Jerusalén. Sin embargo, además de separar a las personas, se anexa de manera ilegal un 47% de los mejores terrenos agrícolas de Cisjordania, territorio que pertenece legalmente a los palestinos, además, en este 47% se encuentran alrededor del 90% de las fuentes de agua. Territorios ocupados de Palestina / REUTERS/ AMMAR AWAD
Puesto de vigilancia del Ejército de Corea del Sur en la zona desmilitarizada entre Corea del Norte y Corea del Sur. El Ejército de EE.UU. también controla esta parte de la zona como integrante del contingente de la ONU en la región. Panmunjom, Paju, Corea del Sur / JEWEL SAMAD / AFP
Un muro atraviesa la ciudad chiita de Sadr cerca de Bagdad. Fue construido por el Ejército de EE.UU. para proteger un área de los ataque del Ejército Mahdi, una milicia iraquí chiita liderada por el clérigo Muqtada al-Sadr. El muro sigue en su lugar, fuertemente custodiado por el Ejército iraquí. / WISSAM AL-OKAILI / AFP
Construcción del muro en la frontera entre EE.UU. y México, entre el municipio mexicano Naco y la ciudad de Douglas, estado de Arizona, EE.UU. / ALFREDO ESTRELLA / AFP
El final de la frontera entre México y EE.UU. junto al océano Pacífico. Tijuana, México / AFP/Denis Poroy
Una valla en el enclave español de Melilla, que lo separa de Marruecos, fue construida en la última década para evitar la inmigración desde África a la Unión Europea. El enclave tiene una gran presencia de efectivos de la Guardia Civil, que se encargan de vigilar la frontera / SAMUEL ARANDA / AFP

En el civilizado mundo del siglo XXI pueden enumerarse los siguientes muros: el que divide Ceuta y Melilla, Cisjordania, Irlanda del Norte, uno entre las dos Coreas, otro entre Arabia Saudita e Irak; Sahara Occidental tiene su muro, y también hay estas divisiones en la frontera de India y Pakistán, entre Kuwait e Irak y en Uzbekistán.

¿Libre de pecados?

A pesar de haber sido declarada como una "Zona de Paz", en 2014 por los mandatarios de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), América latina no escapa a la instalación de muros entre sus habitantes, que siguen siendo un reflejo de las profundas desigualdades existentes en la región.

Lo que se sabe menos y se ve menos es que esas inmensas fortalezas sirven también para separar a los ricos de los pobres

"Lo que se sabe menos y se ve menos es que esas inmensas fortalezas sirven también para separar a los ricos de los pobres […] En América Latina, donde la desigualdad siempre ha sido particularmente patente, la construcción de muros se ha acelerado estos últimos años", escribe Tarik Bouafia en el portal Rebelion.

Tristes ejemplos

Se debe a George W. Bush, presidente de Estados Unidos entre 2001 y 2009, la paternidad del muro fronterizo destinado a separar a su nación de la vecina México.

Se trata de una mega barrera que tiene 1.050 kilómetros de extensión. Es decir, cubre el 33,3% del total de la línea fronteriza, que se extiende por 3.185 kilómetros.

En América Latina la construcción de muros se ha acelerado estos últimos años

Levantada para frenar la inmigración ilegal, solo ha conseguido la muerte de cerca de 6.000 personas mientras intentaban traspasarla.

Pero a pesar de los constantes reclamos mexicanos hacia los estadounidenses, a los internos de la Ciudad de México, la zona conocida como Santa Fe, en Cuajimalpa, se convirtió en uno de los lugares más exclusivos. Allí, se puede comprender la abismal diferencia entre ricos y pobres.

Se trata de barreras de hormigón con alambres de púas que cortan calles y que fueron específicamente edificadas para separarlos de los barrios pobres, explica un reporte de La Información.

En Brasil, una parte de la favela Vila Autódromo en Río de Janeiro, fue tirada abajo para dar paso a la Villa Olímpica. Allí se edificó un gigantesco muro de hormigón, para evitar cualquier intrusión al perímetro donde vivirán los deportistas durante un par de semanas, denuncian sus habitantes, en un portal comunitario de noticias.

Ya con anterioridad, el Gobierno de Río había construido un muro de tres metros de alto, rodeando varias favelas, para proteger un bosque natural de la 'cidade maravilhosa'. El muro fue bautizado como: 'Ecolímites'.

Por su parte, los peruanos llaman "muro de la vergüenza" a una monumental barrera que separa a los ricos y a los pobres de Lima.

El muro, con una extensión de 10 kilómetros de largo, separa la lujosa urbanización Las Casuarinas de uno de los barrios más deprimidos de la capital peruana: Pamplona Alta.

Más al sur, la capital de Argentina muestra lo suyo. Poco antes de asumir como presidente, Mauricio Macri decidió ocultar de la vista pública una de las 'villas miserias' más colosales de Buenos Aires: la Villa 31 y 31 Bis.

Una malla de acero, instalada entre ambas vías de circulación de la autopista Arturo Illia, marca los límites pobres con los barrios Recoleta y Retiro, dos distritos muy costosos.

La valla tiene dos metros de alto y se extiende por 550 metros.

Derribar los muros

Cuando se cumplieron 25 años de la caída del muro alemán, el papa Francisco pidió derribar los muros que aún existen en el mundo y propiciar la "cultura del encuentro".

Según el filósofo Carlos Fernández, siempre se nos dice que esos muros se levantan en nombre del progreso, "pero como decía Facundo Cabral, el progreso lo realizan los inteligentes en contra de la gente feliz".

 

Ernesto J. Navarro