Los 5 navíos más potentes del futuro: portaaviones y portahelicópteros

Las Armadas más grandes del mundo cuentan con sus leviatanes, los auténticos monstruos del combate naval, que unen en alta mar la fuerza demoledora de los misiles, la artillería y la aviación.

Los portaaviones y los portahelicópteros son los navíos con el mayor desplazamiento en las armadas contemporáneas. Funcionan siempre dentro de un grupo de buques de guerra y son hogar para potentes grupos de ataque aéreo. Según destaca el sitio web Todays Military, eso permite proyectar la potencia bélica del país que lo tiene sobre cualquier parte del océano.

Por otro lado, cada unidad cuesta miles de millones de dólares. Su mantenimiento, sea en los tiempos de paz o de guerra, también implica gastos millonarios anuales. A partir de estos factores de potencia y costes, el sitio propuso su selección de navíos que acaban de formar parte de su respectiva Armada o han sido diseñados para servir al menos hasta los mediados del siglo XXI.

Japón: Mucho más que un portahelicópteros

Formalmente Japón no tiene Fuerzas Armadas sino la Autodefensa y la Fuerza Marítima de Autodefensa nipona no tiene portaaviones. Pero la serie lanzada recientemente de 'destructores portahelicópteros' clase Izumo obligó a los expertos militares a poner en duda esta aserción oficial.

Izumo tiene 248 metros de eslora, suficiente para acoger en cubierta hasta 12 aviones de despegue vertical como el F-35B, estiman los expertos independientes del sitio web jeffhead.com. Mientras tanto, Tokio declara que portará solo 7 helicópteros antisubmarinos y dos de rescate.

Desde el año 2012 han sido construidos dos buques de esta clase. El segundo, algo más sofisticado que el primero, se llama Kaga y ya está a flote, aunque solo será incorporado en la Fuerza marítima en el 2017.

Ambos alcanzan una velocidad máxima de 30 nudos. Kaga estará armado con dos cañones rotativos con proyectiles guiados (sistema Phalanx) y varias lanzaderas de misiles SeaRAM. "Esos navíos representarán una importante mejora de las capacidades de control de los mares por parte de Japón", aseguraron fuentes del sitio web World of Warships.

Tokio no había construido nada de tamaño comparable desde su derrota en la Segunda Guerra Mundial.

 

El enigmático 'número 2' chino

Para los finales de este año 2016 China tiene programado botar su segundo portaaviones que dice estar construyendo con tecnología nacional. Su nombre todavía no se ha hecho público, pero sí que será equipado con aviones de combate Shenyang J-15.

La existencia del propio proyecto fue confirmada a los medios de información en marzo pasado por un alto funcionario del Partido Comunista de China y presidente de un comité de expertos de la Armada, Yin Zhuo. El mencionado responsable dijo que el navío en construcción había sido diseñado como una versión de mayor tamaño de su precursor, el Liaoning (el primer portaaviones chino, incorporado en el 2012).

La cubierta será hogar para 24 cazas polivalentes y 36 vehículos aéreos en totalidad, incluidos un bombardero antisubmarinos y algunos helicópteros de rescate y evacuación, de alerta temprana y también antisubmarinos. De las dimensiones de la futura base más grande de la aviación naval china solo ha sido confirmado el desplazamiento: en torno a 50.000 toneladas. La eslora debería superar los 304,5 metros del Liaoning.

Un satélite europeo ha detectado este verano que los contornos de lo que está en construcción en un astillero de la ciudad china de Dalian imitan casi con exactitud el proyecto soviético 1143 Krechet, al que pertenecía básicamente Liaoning.

El 'aeropuerto' flotante ruso

Rusia ha proyectado para su Armada del futuro un superportaaviones nuclear con un desplazamiento comprendido entre 90.000 y 100.000 toneladas. Su diseño preliminar fue presentado el año pasado en una exhibición militar.

El proyecto se denomina '23000E Shtorm' y demuestra, según destacó el periódico 'El Diario del Pueblo', "continuidad, originalidad, y evidentes características rusas" en la construcción naval. Los periodistas chinos llegaron a comparar el futuro navío con un aeropuerto en alta mar.

Un novedoso casco promete reducir la resistencia al agua un 20%. La eslora del navío sería de unos 330 metros y la manga de unos 40. Podrían transportarse a bordo hasta 5.000 personas a una velocidad máxima de aproximadamente 30 nudos.

Se estima que quepan en dos cubiertas entre 80 y 90 aeronaves, incluida la futura modificación naval del caza polivalente T-50 PAK FA, los cazas MiG-29K, helicópteros y drones. La defensa antiaérea de la nave contará con un sistema de misiles y no se descarta que el buque pueda portar también armas de ataque.

La construcción podría comenzar en torno al 2025, pero el Ministerio de Defensa no ha confirmado esta fecha. En falta de claridad al respecto, la prensa rusa pronosticó que la primera nave de esta clase engrosaría la Armada rusa no antes del 2030.

La 'reina' de la Armada de Su Majestad

El portaaviones Queen Elizabeth, botado el 4 de julio de 2014, ha sido bautizado así en honor a la monarca reinante Isabel II. Todavía no se ha incorporado en la Armada Real, algo que los británicos tienen programado para mayo próximo. Además, asumirá una capacidad operativa solo a partir del año 2020.

El navío es de tamaño comparable con el estadounidense Nimitz. Sin embargo, su desplazamiento será significativamente menor: alrededor de 65 000 toneladas, casi igual que el crucero portaaviones ruso Admiral Kuznetsov. Una de las novedades aeronáuticas de esta clase será que no portará Harriers, sino los F-35.

Una novedad triste para los armeros británicos es que el nuevo navío no está adaptado para los aviones a reacción Harrier, que estaban desde siempre en las cubiertas de los portaaviones de Su Majestad, sino para los F-35 de fabricación estadounidense. Además, los ingenieros náuticos retiraron el sistema de despegue con catapulta, lo que no permitirá acoger los aviones de alerta temprana como el E-2 Hawkeye. Además de los aproximadamente 36 F-35, el Queen Elizabeth acogerá varios aviones no tripulados.

La tripulación del portaaviones estará compuesta de solo 1.200 marineros. No será de propulsión nuclear, sino con turbinas de gas y motores diésel y, respectivamente, se espera que sus velocidades no superen los 25 nudos. Sus dimensiones máximas serán 280 por 70 metros.

El navío más caro del mundo

El portaaviones Gerald R. Ford es el primer buque de guerra construido con uso de la tecnología del modelado 3D: los ingenieros pudieron dedicar bastante tiempo a los 'paseos' por un navío virtual para evaluar su ergonomía y poder dar otra solución o diseño. En parte por eso es de momento el buque más caro de la historia.

En comparación con sus precursores de clase Nimitz, el portaaviones que se incorporará en la Armada de EE.UU. este septiembre, necesita menos tripulantes (4.660 personas según se declara en la documentación disponible). Esta ventaja se ha conseguido a cuenta de una mejor automatización de todos los sistemas náuticos.

Los nuevos reactores producen un 250% más de energía que los que tenían los buques de generaciones anteriores. Eso le permite portar novedosos sistemas de armas con importante consumo energético como láseres y cañones de rieles.

Se estima que las catapultas electromagnéticas que tiene el Gerald R. Ford le permitan acelerar un 25% el despegue y el manejo de los aviones después del aterrizaje. Consiguiendo que estas operaciones sean mejor administradas, se podrá reducir al mismo tiempo las solicitaciones sobre los pilotos y los propios aviones.

El Gerald R. Ford portará hasta 90 aeronaves de distintas modificaciones, incluidos los cazas polivalentes F-35, los aviones de ataque F/A-18E/F Super Hornet, los aviones de alerta temprana E-2D Hawkeye, los aviones de guerra electrónica EA-18G, los helicópteros MH-60R/S y distintos drones.

El buque tiene un desplazamiento de 100.000 toneladas, 337 metros de eslora y 78 metros de manga. Su velocidad máxima llegará a los tradicionales 30 nudos.