¿Es Venezuela el verdadero objetivo de EE.UU.?

Dos expertos analizan los mecanismos con los que puede contar la Administración de Donald Trump para incrementar la acción desestabilizadora que EE.UU. lleva a cabo en Venezuela desde la llegada al gobierno de Hugo Chávez.

Venezuela es el verdadero objetivo de EE.UU.: Washington interfiere a través de acciones desestabilizadoras características de la guerra no convencional, consideran analistas consultados por RT.

"La agenda comenzó con reuniones de opositores en EE.UU para 'exigir presión internacional' en contra de Venezuela, continuó con la postura en contra del gobierno del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y ahora con la violencia durante las manifestaciones", afirma a RT el presidente de la Federación de Asociaciones y Entidades Árabes de Venezuela, Adel El Zabayar.

El Zabayar sostiene que existen dos etapas para cristalizar este plan en contra del Gobierno venezolano: una caracterizada por las protestas violentas y otra que comprende sabotajes al servicio eléctrico, como ya ha ocurrido, y asesinatos selectivos a miembros del chavismo y de la oposición con la finalidad de propiciar una intervención.

Esta primera fase de las manifestaciones en contra del Gobierno de Nicolás Maduro se caracteriza por actos de vandalismo en contra de bienes públicos, que ya han causado pérdidas por valor de 50.000 millones de bolívares, según cifras dadas por el propio presidente venezolano, explica El Zabayar.

Para generar caos en el país, EE.UU. se vale de las particularidades del país y sus debilidades con la finalidad de, a través de mercenarios, crear una sensación de ingobernabilidad y conflicto interno, expresa este diputado emérito de la Asamblea Nacional venezolana, que dejó su curul en 2013 para marcharsa a combatir en el Ejército sirio.

"EE.UU. maneja la teoría de la escisión. Realizan operaciones que les permiten mantener la crisis en América Latina, para ellos es útil el fomentar y desarrollar temas internos", considera. El Zabayar recuerda las acciones de mercenarios pagados por EE.UU. en contra de los gobiernos de Siria y Ucrania y piensa que lo mismo podría ocurrir en Venezuela.

"Los mercenarios que trabajarían en esas operaciones no estarían solos, tendrían apoyo de la oposición. Si uno de ellos entra al país necesita alguien que lo reciba, que le preparare un lugar para quedarse, un sitio desde donde pueda comunicarse y que no sea rastreado", asegura.

El Zabayar opina que se valen de opositores que hayan trabajado en organismos de Inteligencia, como ya fue denunciado por el diputado venezolano Diosdado Cabello, quien presentó ante el país una serie de grabaciones de conversaciones telefónicas que daban cuenta de un plan de manifestaciones violentas con la finalidad de derrocar el Gobierno de Maduro, en el que participaban militares venezolanos retirados.

'El mismo guion'

Las declaraciones de 2015 del expresidente estadounidense Barack Obama en las que afirmaba que Venezuela era una "amenaza inusual y extraordinaria contra la seguridad de EE.UU." dejó al descubierto que los planes de desestabilización no se habían modificado desde la presidencia de Hugo Chávez, explica a RT el abogado y escritor venezolano Luis Britto.

Britto se refiere a la "tercerización de la guerra", donde "se buscan ejércitos de mercenarios o delincuentes que cumplan sus objetivos, como pasó en Libia y Siria". El escritor coincide con El Zebayar en que la excesiva cobertura mediática de las recientes protestas tienen la finalidad de dar la impresión de que hay una situación de violencia.

"Se estaría dando las condiciones para que haya un pretexto para un eventual intervención, para acabar con ese supuesto enfrentamiento entre los venezolanos", afirma el abogado. 

Tanto Britto como El Zabayar piensan que también podría hacerse una Operación de bandera falsa, que le proporcionaría razones a una nación vecina para atacar a Venezuela con el pretexto de defender su soberanía.

Nathali Gómez