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¿Cómo pueden perjudicar a EE.UU. sus nuevas sanciones contra Rusia?

Una columnista de 'The National Interest' analiza cómo 'la guerra de sanciones' entre Moscú y Washington puede afectar al mismo promotor de las medidas punitivas antirrusas.

Aunque el proyecto de ley que contempla nuevas sanciones contra Rusia, y que ha sido aprobado esta semana por el Congreso de Estados Unidos, fue "diseñado para herir a Moscú", puede tener "consecuencias involuntarias" para Washington, escribe la columnista Angela Stent para la revista 'The National Interest'.

La medida punitiva norteamericana "no sólo seguirá penalizando a Rusia, sino que también penalizará a las empresas estadounidenses y europeas" debido a las restricciones sobre proyectos energéticos que involucran a compañías rusas, señala Stent. En este sentido, recuerda que el proyecto de ley estadounidense apunta contra la construcción del gasoducto Nord Stream 2, que exportará gas ruso bajo el mar Báltico a Europa.

La propuesta de adopción de nuevas medidas restrictivas ha despertado críticas en el seno de la UE. De hecho, Alemania apoya el gasoducto ruso como forma más rentable de satisfacer la futura demanda de gas, al igual que la mayoría de los socios de la UE, indica la autora del artículo.

Mientras tanto, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha advertido que la medida de Washington contra Rusia "podría tener efectos unilaterales involuntarios que afectan a los intereses de seguridad energética de la UE". "Si las preocupaciones de la UE no son tomadas suficientemente en cuenta, estamos preparados para actuar consecuentemente dentro de unos días", añadió Junker.

Asimismo, funcionarios alemanes han sugerido que la verdadera agenda detrás de las sanciones pasa por impulsar las exportaciones estadounidenses de gas natural a Europa, matiza la columnista. Algunos políticos de la UE han advertido que Bruselas podría reconsiderar su propio régimen de sanciones si Estados Unidos avanza con el proyecto de ley. "Esto, por supuesto, sería una buena noticia para el Kremlin", recalca Stent.

Si bien Rusia y Estados Unidos todavía pueden trabajar juntos en Siria, "esta puede ser una de las pocas áreas de cooperación que aún quedan", sostiene la autora. "Si eso es así, la relación entre EE.UU. y Rusia podría seguir deteriorándose antes de que empiece a mejorar, y con la actual 'disforia' de Washington, eso podría llevar mucho tiempo", concluye la columnista.