Venezuela rechazó este viernes la 'Declaración' del Grupo Internacional de contacto (GIC), que integra la Unión Europea (UE) con varios países de América Latina, emitida este jueves tras una reunión en Quito, Ecuador.
El GIC "ha tomado la temeraria decisión de inmiscuirse en asuntos propios del funcionamiento del Estado venezolano, llegando al extremo de pretender reprobar el funcionamiento de las instituciones venezolanas en el ejercicio de sus competencias y bajo el amparo de sus atribuciones legales", reza un comunicado, emitido por Caracas.
La República Bolivariana de Venezuela rechaza los términos de la Declaración Ministerial del autodenominado Grupo de Contacto Internacional, que tras su reunión en Quito, ha tomado la temeraria decisión de inmiscuirse en asuntos propios del funcionamiento del Estado venezolano pic.twitter.com/xdC821ApfQ
— Jorge Arreaza M (@jaarreaza) 29 de marzo de 2019
Las autoridades venezolanas señalan que con esa declaración "pretenden propiciar conflictos más que entendimientos entre las partes en Venezuela".
Por ello, el Ejecutivo pidió al GIC "el respeto a las instituciones y al ordenamiento jurídico del Estado venezolano, al tiempo que les exhorta a no extralimitarse en sus funciones".
Caracas recuerda que hasta la fecha, las delegaciones enviadas a Venezuela por parte del GIC "han sido recibidas por altas autoridades del Estado venezolano y se les ha brindado un trato cordial y respetuoso, ante su presunta voluntad de querer facilitar el diálogo entre las partes".
Además, manifiesta que el Gobierno venezolano "mantiene su irreductible compromiso con el diálogo como única vía de encontrar acuerdos necesarios para garantizar la paz, la estabilidad y el desarrollo" en el país suramericano.
Las insistencia del GIC
En la declaración de la reunión de este jueves, el GIC insistió que la situación que atraviesa Venezuela "solo puede tener una solución política, pacífica, democrática y entre venezolanos, excluyendo el uso de la fuerza"; no obstante, persistió en la posición europea de que en el país suramericano deben celebrarse "elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles tan pronto como sea posible", pese a que el país acudió a las urnas en 2018 y fue reelecto el actual presidente, Nicolás Maduro.
Además, sugirió una hoja de ruta para celebrar esos comicios, que incluye la "reinstitucionalización de las instituciones clave del Estado, incluyendo el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Superior de Justicia".
Los integrantes del GIC, también, condenaron la reciente decisión de la Contraloría General de Venezuela de inhabilitar al diputado opositor Juan Guaidó, autoproclamado "presidente encargado" del país, de ejercer cualquier cargo público por 15 años, pese a que la decisión se tomó por ocultar y falsear datos de su 'Declaración Jurada de Patrimonio', y recibir fondos de instancias internacionales y nacionales sin que hayan sido justificados.

