Actualidad

¿Quién está detrás de los disturbios en Cataluña?

Publicado:
Los brotes de violencia callejera tras la condena judicial a nueve líderes independentistas abre un nuevo capítulo en la hoja de ruta del soberanismo catalán.

Tres partidos catalanes independentistas –Junts per Catalunya (JxCat), Esquèrra Republicana de Catalunya y la Candidatura d'Unitat Popular (CUP)– han acordado presentar un texto conjunto para instar al Parlamento de esta región a seguir con el debate sobre la autodeterminación, en una muestra de compromiso con sus objetivos soberanistas.

Mientras tanto, en las calles de la región, la rabia continúa desatada tras la condena del Tribunal Supremo a nueve líderes del movimiento secesionista, y los disturbios comienzan a pasar factura: los comerciantes de las zonas más afectadas por las protestas denuncian que están perdiendo entre el 30 % y el 50 % de sus ingresos.

A lo largo de la última semana, el movimiento independentista ha mostrado en las calles su cara más violenta, desconocida en el pasado. Uno de los manifestantes, con la cara cubierta, explica que "han metido en la cárcel a una gente que lo único que han hecho es hacer política y democracia", y añade: "Estamos hartos y ha estallado la rabia".

Los manifestantes que salen a las calles a mostrar su indignación no están necesariamente afiliados a agrupaciones políticas o a colectivos independentistas determinados. Pueden no pertenecer a ninguna organización o formar parte de varias al mismo tiempo.

La convocatoria de muchas de las protestas que agitan las calles estos días tiene lugar en las redes sociales. Una de las acciones más contundentes, la primera tras la sentencia del Tribunal Supremo, fue el colapso del aeropuerto de Barcelona, coordinado desde el colectivo 'Tsunami Democràtic', un nuevo movimiento horizontal sin cabezas visibles. Pero hay muchos otros movimientos y grupos en activo, que organizan diferentes acciones y protestas.

Las autoridades destacan el gran poder de convocatoria de estos colectivos y la agresividad de algunos de ellos. Luis Mansilla, portavoz del Sindicato Unificado de Policía, indica que "lo más preocupante es el salto cualitativo hacia la violencia" que se está produciendo en el seno de estas protestas, en las que los manifestantes suelen "hacer barricadas, buscar la confrontación" y practicar una cierta modalidad de "lucha armada".

Para Manuel Delgado, catedrático de Antropología, este estallido violento "es la reacción ante lo que se entiende que es la incompetencia, cuando no la traición, de partidos políticos que están pidiendo que, como alternativa frente a las sentencias se vaya a votar o se enciendan velitas". Para este académico, los manifestantes están rechazando tanto los actos simbólicos como las citas electorales, al haber percibido que esas vías "no han servido para nada".

Desde los movimientos soberanistas denuncian, por su parte, la criminalización de sus protestas. David Ros, el tío de uno de los miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) que fueron detenidos y acusados de terrorismo a finales del pasado mes de septiembre, denuncia que, efectivamente, existe la intención de criminalizar a los movimientos independentistas. En su opinión, las autoridades pretenden "vincular independentismo con violencia", y argumenta en esa linea que la detención de su sobrino fue parte de "un montaje" con ese objetivo.

En cualquier caso, los disturbios callejeros parecen haber abierto una nueva faceta del desafío independentista en Cataluña, en un momento en el que la solución política parece más alejada que nunca. 

RT