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"Brasil no merece el gobierno que tiene ahora": Lula da Silva se dirige a la nación desde Sao Paulo (VIDEO)

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Durante su discurso el exmandatario brasileño, liberado tras pasar 580 días en la cárcel condenado por corrupción, se ha pronunciado contra los fiscales de la investigación del Lava Jato, el exjuez Sergio Moro y el presidente Jair Bolsonaro.

El exmandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que fue liberado tras pasar 580 días en la cárcel condenado por corrupción, se ha dirigido este sábado al pueblo brasileño, durante un evento en la sede del Sindicato de los Metalúrgicos en Sao Bernardo do Campo, en la provincia de Sao Paulo.

"Estoy de vuelta", ha declarado el mandatario y ha agregado que tiene "más coraje para luchar" que cuando se fue "de aquí". Precisamente, en el Sindicato de los Metalúrgicos Lula permaneció dos días antes de entregarse a la Policía Federal, cuando en abril del 2018 la Justicia ordenó su ingreso en prisión.

"Queridos compañeros, ustedes no tienen dimensión de lo que significa el día de hoy para mí", ha señalado el expresidente, y ha subrayado que en este sindicato se graduó "políticamente".

"No podemos permitir que los militares acaben con este país"

Durante su discurso Lula se ha pronunciado contra los fiscales de la investigación del Lava Jato, el exjuez Sergio Moro y el presidente Jair Bolsonaro, señalando que "Brasil no merece el gobierno que tiene ahora".

El exmandatario ha acusado a Bolsonaro de destruir el país y aumentar el nivel de pobreza.

"No podemos permitir que los militares acaben con este país. Este país, que era respetado en todo el mundo. No puedo ver a los 74 años a estas personas destruyendo al país que construimos", ha señalado el político. "No puedo ver cómo aumenta la cantidad de personas que duermen en la calle", ha agregado.

"No sé si se dieron cuenta ayer, en un acto fallido del discurso de Bolsonaro, confesó que le debía las elecciones a Moro. De hecho, se las debe a Moro, se las debe a los jueces que me juzgaron y se las debe la campaña de noticias falsas y mentiras que acabaron con el camarada [el exalcalde de Sao Paulo] Fernando Haddad y con la izquierda en este país", ha señalado.

"Dudo que Bolsonaro duerma con la misma conciencia tranquila con la que yo duermo. Dudo que el ministro destructor de sueños, destructor de empleos y empresas públicas llamado [el ministro de Economía, Paulo] Guedes, duerma con la misma conciencia tranquila con la que yo duermo", ha concluído Lula.

El expresidente además ha declarado que tomó la decisión de entregarse porque "necesitaba demostrar que el juez [Sergio] Moro no era un juez, sino que era un sinvergüenza el que me juzgaba".

Lula también ha atacado al abogado de la República, Deltan Dallagnol, jefe del grupo de trabajo Lava Jato en Curitiba. "Necesitaba demostrar que Dallagnol no representa al fiscal, que es una institución seria. Creó una pandilla", ha señalado.

Comparación con las protestas en Chile y Bolivia

Asimismo, el expresidente brasileño se ha pronunciado sobre las protestas que tienen lugar en otros países de América Latina.

"Vimos lo que está pasando en Chile. Es el modelo de país que Guedes quiere implantar aquí", ha dicho Lula. Mientras que las protestas de la oposición en contra del presidente boliviano Evo Morales son "lo mismo que [el exsenador y candidato a presidente en 2018] Aécio Neves hizo con Dilma [Rousseff], expresidenta después de las elecciones", ha comparado el político.

"Tenemos que seguir el ejemplo del pueblo de Chile, de Bolivia, tenemos que resistir", ha señalado.

La liberación de Lula da Silva

El juez Danilo Pereira ordenó la salida de prisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, después de que sus abogados pidieran su libertad formalmente este viernes tras un fallo adoptado por el Tribunal Supremo. 

Pereira señaló que "ya no existen fundamentos para la ejecución de la sentencia". El jueves por seis votos a cinco los jueces del Supremo Tribunal Federal (STF) decidieron que una persona no puede ser considerada culpable hasta que se haya dictado una sentencia final, es decir, cuando no hay más recursos judiciales en proceso. Al antiguo líder sindical le quedan todavía recursos pendientes, por lo que ha quedado en libertad.

El expresidente (2003-2010), de 74 años, cumplía desde abril de 2018 una pena de 8 años y 10 meses de prisión por lavado de dinero y corrupción pasiva en el caso de un departamento triplex, en el marco de la 'Lava Jato'.

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RT