El embajador saliente de Ucrania en Berlín, Andréi Mélnik, vinculó los "fracasos" de la política alemana durante los últimos años con el miedo que tiene el Gobierno germano al presidente ruso, Vladímir Putin.
En una entrevista con Die Welt, el diplomático —destituido en julio tras una serie de polémicos comentarios— indicó que el líder ruso supuestamente sabe cómo manipular a los alemanes.
"Putin conoce el alma alemana y desafortunadamente puede jugar bien con ella", dijo Mélnik. "Él confía en la intimidación. Este miedo es su mayor arma porque la política alemana también ha fracasado en los últimos años y décadas", opinó.
Críticas del Gobierno alemán
Desde el inicio del operativo ruso en Ucrania, Mélnik ha sido un fuerte crítico de las autoridades alemanas, reprochándoles la lentitud con la que Berlín suministra armas a Kiev.
En ocasiones previas, el diplomático afirmó que el Gobierno germano solo quiere "mantener su prosperidad" y acusó a su canciller, Olaf Scholz, de hacerse el ofendido, utilizando la frase coloquial en alemán que significa literalmente "jugar a la salchicha de hígado ofendida", una comparación calificada como inapropiada por muchos políticos.
La indignación con el representante ucraniano llegó en el país europeo hasta tal punto que, a finales de agosto, el diputado alemán Jens Lehmann instó a deportar y declarar persona no grata a Mélnik por las acciones "impropias de un diplomático", como sus "constantes quejas de Alemania", "invitaciones retiradas" e "insultos a los políticos" germanos.


