Medvédev: La venganza por el ataque de Kiev en Jersón será "inevitable"

"Basta ya de ceremonias", instó el alto funcionario.

El expresidente de Rusia y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad del país, Dmitri Medvédev, comentó este jueves que no se puede definir con palabras el mortífero ataque ucraniano con drones perpetrado contra población civil en la localidad de Jorly, en la provincia de Jersón, durante la celebración del Año Nuevo, que dejó al menos 24 muertos y 29 heridos.

"Crueldad. Miseria. Cinismo. El vocabulario de una persona normal es demasiado pobre para definir las acciones de esta escoria afín a [el colaborador nazi ucraniano Stepán] Bandera", manifestó el alto cargo.

"Solo sirve para ello el lenguaje despiadado de la venganza. Inevitable y rápida en el curso de la ofensiva de nuestro Ejército", subrayó Medvédev, agregando que la respuesta de Rusia debería afectar tanto a los propios "monstruos ejecutores de este atentado" como a sus "diversos comandantes". "Basta ya de ceremonias", instó.

Poco antes, el gobernador de la provincia de Jersón, Vladímir Saldo, había informado que el Ejército ucraniano perpetró el ataque mediante tres vehículos aéreos que lanzó contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles celebraban la llegada del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.

"Carácter bestial"

Saldo reportó que al menos 24 personas han muerto, entre ellas un niño, y que 29 resultaron heridas; muchos civiles murieron quemados vivos. Entre los afectados se encuentran seis menores de edad. Según explicó el gobernador, no fue posible salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, mientras que el fuego no pudo extinguirse hasta la madrugada.

El gobernador resaltó que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.

A su vez, la portavoz de la Cancillería, María Zajárova, declaró que las acciones del régimen de Kiev muestran su "carácter bestial", así como "el odio neonazi, la deshumanización que crece en progresión geométrica" y "la burla de lo sagrado", inherentes a los colaboradores de Ucrania occidental. "¡Acusamos de ello a todos los que financian a los bastardos terroristas en Ucrania! ¡Los acusamos del asesinato de niños y del exterminio de población civil! ¡Los acusamos de corromper la condición estatal ucraniana, convertida en una máquina de matar!", sentenció Zajárova.