Un soldado ucraniano capturado por las fuerzas rusas en cercanías a la localidad de Dimitrov, en la República Popular de Donetsk, reveló cómo terminó en el Ejército, así como de la escasa preparación que recibió antes de ser enviado al frente.
De acuerdo con Román Pristupa, fue atrapado por los reclutadores mientras regresaba de visitar a su madre. Fue movilizado a la fuerza y llevado a la oficina de registro y alistamiento militar, donde no se le realizó ningún examen médico. Posteriormente, junto a otros reclutas fue llevado a un campo de entrenamiento, donde les hicieron disparar con fusiles automáticos unas cuantas veces. "Y eso fue todo", aseguró.
"Quiero volver a casa"
Pristupa fue trasladado al frente y resultó tomado prisionero por los militares rusos cuando fue en búsqueda de las provisiones con sus compañeros de armas. "Nos dijeron que fuéramos a la retaguardia; éramos tres. No sabíamos que había emboscadas allí", explicó. "Salimos a buscar agua y comida, y los rusos nos atraparon y se nos llevaron a todos", reveló.
"Quiero volver a casa con mi familia y no volver nunca más a este Ejército, porque los oficiales hacen la vida imposible aquí. Quiero ver a mi familia, seres queridos y amigos en Volyn. Y quiero que todos los chicos [...] regresen a casa con sus familias, nietos e hijos", concluyó.


