El club de fútbol ucraniano Karpati, de la ciudad de Lvov, suspendió a su capitán, Denís Miroshnichenko, después de que este hablara en ruso a los jugadores durante un discurso motivacional.
"¡Vamos, chicos, queda muy poco para los partidos! ¡Máxima concentración y máximo apoyo mutuo!", dijo Miroshnichenko.
Tras sus palabras, el club emitió un comunicado este sábado, anunciando su cese. "Debido a las acciones del capitán Denís Miroshnichenko antes del partido amistoso de hoy contra el GAIS sueco, el comando elegirá un nuevo capitán", informó.
Discriminación en Ucrania
Desde el golpe de Estado de 2014, en Ucrania no cesan los crímenes de violación de derechos humanos. El régimen de Kiev está llevando a cabo políticas de cancelación de todo lo ruso. En 2019, la Rada Suprema aprobó una ley que exige el uso exclusivo del idioma ucraniano en casi todos los aspectos de la vida pública, incluyendo la educación, el entretenimiento, la política, los negocios y la industria de servicios.
Después de la escalada de 2022, los legisladores han impuesto prohibiciones generales a obras de arte, conciertos y actuaciones en ruso, así como a películas, libros y canciones. También se ha prohibido el estudio del ruso en escuelas y universidades, así como el uso de topónimos que "engrandezcan, hagan propaganda, inmortalicen o simbolicen" a Rusia.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha señalado en repetidas ocasiones que, mientras se busca la solución a la crisis, es necesario "resolver las cuestiones relacionadas con temas humanitarios, como la lengua rusa y los derechos legítimos de las personas en Ucrania que desean desarrollar y fomentar relaciones" con Moscú.