Decenas de agentes de la policía evacuaron la estación de metro cercana a la embajada y acordonaron un perímetro grande junto a la sede diplomática, situada junto al palacio real, informa Reuters.
El paquete sospechoso resultó ser inofensivo, informó la polícia después.
Cuando se decretó la evacuación la familia real no estaba en el palacio. También fueron evacuados los edificios cercanos del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Teatro Nacional. En el área del incidente fue cortado el tráfico por completo.
En el lugar trabajaron los servicios de rescate y los ingenieros.
En la actualidad la seguridad es un asunto de importancia primordial para Noruega, que no escatima en medidas de precaución tras el atentado del 22 de julio de 2011 organizado por Anders Breivik y que se saldó con la muerte de 77 personas.
En primer lugar Breivik detonó una bomba en el centro de Oslo y acto seguido se dirigió a un campamento juvenil del partido laborista en la pequeña isla de Utoya, donde empezó a disparar a sangre fría contra los adolescentes que encontraba a su paso.

