X

Mensaje a RT

Nombre * Error message here
Correo electrónico * Error message here
Su comentario *
1 800 Error message here
feedback
Todas las noticias
Imprimir http://es.rt.com/oSh

Siria: tendencias del pasado

Publicado: 27 may 2013 15:36 GMT
La parálisis de la comunidad internacional ante la guerra en Siria confirma los serios límites del derecho internacional frente a los intereses de los Estados.

Una de las tendencias que desde hace un tiempo vienen anunciando los expertos en relación al mundo de las próximas décadas es la devaluación de la ONU como entidad intergubernamental mayor para la salvaguarda de la paz y la seguridad.

En rigor, se trata de una tendencia que ya no es, puesto que, salvo algunos casos muy puntuales, hace tiempo que la esperanza que la comunidad internacional depositó en la organización hacia principios de los años noventa, cuando parecía que finalmente había llegado el momento para que el modelo institucional prevaleciera por sobre el modelorelacional, se fue desvaneciendo ante la predominancia de factores de cuño tradicional hacia dentro de los Estados y entre los Estados; es decir, preeminencia de la soberanía nacional y de los intereses de los Estados, respectivamente.

En aquellos casos en los que se impuso el derecho, por ejemplo, ante el uso de la fuerza por parte de Irak en 1990 o más recientemente en Libia en 2011, la intervención multinacional no implicó paradigma nuevo alguno, sino predominancia de intereses de los Estados, puesto que en ambos casos, singularmente en el primero, se trató de plazas geopolíticas, es decir, de espacios de interés selectivo para los actores preeminentes. Lo mismo podemos decir en relación a la intervención (autorizada) de Francia en Mali en enero de este año, puesto que el reto (la expansión de células del terrorismo transnacional en el norte del país africano) afectaba a un espacio o coto de interés de la potencia europea.

En Siria el accionar de la ONU ha quedado paralizado y ello en gran medida se debe a que se trata de un caso en el que el interés de los actores preeminentes y medios coincide con la necesidad de preservar la integridad territorial del país; es decir, evitar que Siria acabe convirtiéndose en un nuevo espacio a-estatal de violenciaextrema, con las secuelas que ello implicaría para la seguridad regional y extrarregional.

Estas nuevas entidades geopolíticas pueden coincidir con los contornos de un Estado o no, como es el caso de Yihadistán o, más apropiadamente, Afpak, un espacio a-estatal que se extiende de modo evanescente entre Afganistán y Pakistán.

Las características de este tipo de entidades geopolíticas disruptivas insertadas entre Estados suponen multiplicidad de grupos extremistas, rechazo y oposición a la autoridad estatal o al Gobierno central, tradición tribal-guerrera, condena violenta al extranjero (particularmente occidental), capacidad de desestabilización regional, apoyos externos, etc.

 

Siria podría convertirse en una de estas entidades; en tal caso, si bien conservaría su configuración espacial, el estado de fragmentación interna haría de Siria una entidad estatal formal.

La amenaza que implica un posible Syriastán, como han comenzado a concebir al convulso país de Oriente Medio algunos centros de reflexión estratégica, explica la parálisis de la comunidad internacional (en realidad, interestatal) para frenar un estado de violencia que ha costado cerca de 80.000 vidas (según recientes datos de la ONU y del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres).

Si bien dicha parálisis obedece a viejas y nuevas cuestiones de rivalidad entre actores preeminentes, el interés de estos actores, como asimismo de otros de la región implica, efectivamente, preservar la autoridad estatal en Siria; es decir, evitar la desintegración del Estado y la emergencia del integrismo a-estatal (como sucede en parte del espacio de Afganistán o del mismo Irak).

En este sentido, la especialista Ekaterina Stepanova ha dicho que las impugnaciones de Rusia en relación a una intervención en Siria en verdad pueden resultar funcionales a los intereses de otros actores reticentes a intervenir militarmente.

En breve, la guerra intraestatal en Siria confirma una tendencia que prácticamente ha dejado de serlo, si es que alguna vez verdaderamente lo fue: la posibilidad de regular las relaciones entre los Estados en base a los principios y las instituciones intergubernamentales.  

 Una mirada desde el poder para analizar el equilibrio global.

Artículos anteriores de experto

RT crea cada vez más videos en 360º. ¿Le gusta verlos en este formato?

Deje su opinión »

Últimas noticias