El canal internacional
de noticias en español
más visto en el mundo
Opinión

Impacto del ataque a Venezuela en EE.UU.: de la euforia a la incredulidad

Publicado:
Impacto del ataque a Venezuela en EE.UU.: de la euforia a la incredulidad

No cabe duda que la operación que lanzó el presidente Donald Trump sobre Venezuela, en la que bombardeó varias posiciones del Ejército venezolano y capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, fue un éxito militar, en tanto logró sus objetivos en muy poco tiempo, y sin bajas humanas para el grupo invasor.

No obstante, al pasar los días, se han visto grietas sobre el tejado de la política de Washington tanto en lo relativo a la acción bélica, como a las acciones del "día después". 

La mayor reacción ha surgido donde Trump no lo esperaba.

Un Senado díscolo

El 8 de enero, el Senado aprobó una resolución conjunta fundamentada en la Ley de Poderes de Guerra para restringir la capacidad del presidente de emprender nuevas acciones militares contra Venezuela sin autorización previa del Congreso.

Para lograr la mayoría necesaria, la votación de la cámara alta se compuso no solo de la totalidad de senadores demócratas sino también de cinco de la bancada republicana, lo que permitió la aprobación, con 52 votos a favor y 47 en contra.

La resolución aprobada, aunque espera por la votación en la Cámara de Representantes, traza una "línea roja" sobre las acciones de Trump, y no solo debilita sus ínfulas victoriosas que produjeron nuevas amenazas hacia Colombia, México, Cuba y Groenlandia, sino que da cuenta que la mayoría legislativa de su propio partido está en proceso de descomposición debido a sus propias acciones, incluso las "exitosas". El presidente calificó la decisión como una "estupidez" y una "vergüenza" para la seguridad nacional, advirtiendo que los republicanos que apoyaron la medida no deberían volver a ser elegidos.

La "opinión pública" no se traga los objetivos de Trump

Las resistencias a Trump no se limitan únicamente al ámbito legislativo. Resulta que variados actores de la opinión pública, incluso muchos que son críticos con el Gobierno de Venezuela, salieron a reclamar contra la acción de Trump del 3 de enero. 

Diversos periodistas y escritores como la columnista Margaret Sullivan y el famoso escritor Stephen King, así como reconocidos presentadores como Stephen Colbert ('The Late Show'), Jon Stewart ('The Daily Show'), Jimmy Kimmel y Colin Jost ('Saturday Night Live'), desde diferentes enfoques, desde los más serios y argumentados hasta los más humoristas y cínicos, criticaron la operación y la postura de Trump sobre Venezuela, rompiendo todo consenso mediático en torno a la acción bélica. Estos programas, desde diferentes canales, concentran amplias audiencias televisivas y por ende sus debates siempre influyen en las opiniones políticas de las mayorías.

Queda muy claro que la acción tiene un objetivo estrictamente económico que pasa obligatoriamente por extraer el petróleo venezolano, sin ningún tipo de permiso del país caribeño.

La crítica más viral y contundente ocurrió el 11 de enero, durante los premios 'Golden Globes', donde los actores Mark Ruffalo y Robert De Niro utilizaron su protagonismo para hacer férreas denuncias contra el gobierno de EE.UU. debido al mismo acontecimiento. Parece que ha quedado muy claro, según se deja inferir por los discursos de actores, presentadores y periodistas, que esta acción no conlleva fines políticos ni de mejora de derechos humanos, sino que tiene un objetivo estrictamente económico que pasa obligatoriamente por extraer el petróleo venezolano, sin ningún tipo de permiso del país caribeño.

EE.UU. hasta ahora había intentado mantener las formas cuando realiza intervenciones militares, argumentando sobre peligros graves como armas de destrucción masiva, violaciones a derechos humanos, o masacres indiscriminadas, aunque luego se descubra que no era tan acertada la justificación. Pero este año ha comenzado con un Trump muy sincero que ya no requiere de retórica moral para acometer sus intenciones y esto incomoda a los sectores más politizados (y respetados) de la sociedad estadounidense. El hecho de que el propio departamento de Justicia eliminara la mención de "narcoterrorista" al "Cártel de los Soles" diluyó automáticamente la principal justificación de Trump para llevar a cabo la operación.

Las petroleras, entre recatadas y pesimistas

Pero las críticas no se quedan solo en el entorno político o en la opinión publica.

La reunión del 9 de enero del presidente con las grandes empresas energéticas develó dos grandes tendencias de las mismas sobre el proyecto petrolero de Trump hacia la industria en Venezuela. Un sector, el de Exxon Mobile, abiertamente pesimista, en el que su CEO, Darren Woods, calificó la inversión como "inviable" debido a la "inseguridad jurídica" y el "estado" de la infraestructura. Además, de forma velada criticó las sanciones que le obligaron a su empresa a salir de Venezuela durante el primer mandato de Trump, lo que a su vez denota incertidumbre sobre la persistencia de las políticas energéticas del Gobierno de EE.UU. a futuro.

Más optimistas se mostraron la Chevron de EE.UU., la ENI italiana y la Repsol española, todas con presencia en Venezuela. No obstante, sus moderadas proyecciones no van a la par de la aceleración que plantea Trump, quien exige 1.000 millones de dólares de inversión de estas empresas para tener un impacto inmediato que le permita bajar el precio de la gasolina antes de las elecciones de medio término en noviembre de este año.

Minnesota y Venezuela, una relación insospechada

El 7 de enero, ocurrió la muerte de la activista Renee Nicole Good, en Minesota, cuando intentando bloquear la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), recibió el disparo de un funcionario. El hecho ha generado protestas en todo el país y recuerda la muerte de George Floyd, un afroamericano asfixiado por la policía, que generó una situación de saqueos y disturbios que volvieron al país del norte un lugar ingobernable durante varias semanas, y que a la larga fue un desencadenante de mucha importancia para la derrota electoral de Trump en las presidenciales de 2020.

Esto genera un clima general que también se ha articulado en la calles con el tema Venezuela, debido a que la consigna central de dichas movilizaciones masivas es "'No Kings'" (Sin reyes, en español), un eslogan que está vinculando todas las arbitrariedades, nacionales e internacionales, de la actual Administración.

Trump logró una victoria militar al capturar al presidente venezolano, pero su acción ha generado controversia y oposición en el Senado, así como críticas de la opinión pública e 'influencers'. Las petroleras son cautelosas sobre cómo manejar la situación en Venezuela bajo la égida de Trump. En resumen, aunque logó un estrambótico éxito político-militar, digno de una película de Hollywood, desde el día después enfrenta dificultades en el ámbito sociopolítico, lo que podría limitar sus futuras acciones y horadar su base de apoyo, más riesgoso aún cuando se aproximan las elecciones de "medio término" y la campaña está por comenzar.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.

RT en Español en vivo - TELEVISIÓN GRATIS 24/7