Todo lo que se sabe sobre la catástrofe aérea del avión de Germanwings

El siniestro del Airbus A320 de Germanwings estrellado en los Alpes franceses el 24 de marzo se ha cobrado la vida de 150 personas. Según el fiscal de Marsella, el accidente fue causado por el copiloto cuando se encontraba solo en la cabina.

Detalles del vuelo 4U9525

Ruta: Barcelona - Dusseldorf

Compañía aérea: Germanwings (línea de bajo costo de Lufthansa)

Avión: Airbus 320, que llevaba operando desde hacía 24 años.

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Piloto: Patrick Sonderheimer, que tenía más de 10 años de experiencia y 6.000 horas de vuelo.

Copiloto: Andreas Lubitz, un alemán de 27 años, que llevaba trabajando para Germanwings desde septiembre de 2013 y había acumulado 630 horas de vuelo.

Circunstancias del accidente

Según la información disponible, tras despegar de Barcelona, el avión subió a una altura de 11.600 metros. No obstante, menos de una hora después del despegue empezó a descender rápidamente. De acuerdo con Germanwings, el Airbus descendió durante 8 minutos hasta desaparecer de los radares a las 10:53 hora local (09:53 GMT). En ese momento, la aeronave se encontraba a unos dos kilómetros de altura.

La tripulación del avión no envió ninguna señal de socorro durante el descenso, y la misma fue emitida por el controlador aéreo tras perderse la comunicación con el Airbus.

Posteriormente, se supo que el avión se había estrellado en una remota región montañosa de los Alpes, en el departamento francés de Alpes de Alta Provenza.

Este accidente ha sido el primero de la compañía Germanwings en toda su historia.

Víctimas

A bordo del avión se encontraban 150 personas (144 pasajeros y 6 miembros de la tripulación). El primer ministro francés Manuel Valls confirmó que no hay sobrevivientes.

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El Gobierno español ha confirmado que se han identificado 51 víctimas españolas del accidente. A su vez, el presidente de la aerolínea Germanwings, Thomas Winkelmann, ha informado que 72 pasajeroseran de nacionalidad alemana, informa RTVE.

Además, según varios informes, entre las víctimas también figuran ciudadanos del Reino Unido, México, Argentina, Marruecos, Colombia, Australia, Japón, Venezuela, EE.UU., Bélgica, Israel, Turquía, Dinamarca, Países Bajos, Irán y Kazajistán. Germanwings también ha declarado que podría haber ciudadanos rusos a bordo del avión siniestrado. Una de las dificultades a la hora de presentar una lista exacta es que algunas personas podían tener doble nacionalidad.

Entre las víctimas, viajaban dos bebés y 16 estudiantes alemanes de 4º de la ESO, que habían estado en España de intercambio.

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Búsqueda y rescate

De la información disponible se desprende que el avión está completamente desintegrado, y sus restos están esparcidos por más de 2 kilómetros. Según el presidente de la región de los Alpes, "el resto más grande del avión es del tamaño de un coche".

Cientos de especialistas se han movilizado para realizar labores de búsqueda y rescate, además de 15 helicópteros y el transporte de distintos equipos de rescate, informa 'Le Monde'.

Cajas negras

El ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, ha anunciado que se ha encontrado una caja negra, que "está dañada pero explotable". Más tarde, la Oficina de Investigación y Análisis de Accidentes de Aviación Civil (BEA) ha informado de que ha conseguido extraer con éxito el registrador de voces en cabina (VCR) de esta caja, informa Europa Press.

¿Por qué se produjo el accidente?

El copiloto estrelló deliberadamente el avión

El supuesto responsable del accidente es el copiloto del avión, identificado como Andreas Lubitz, un alemán de 27 años. En el momento del impacto, se encontraba solo en la cabina, según ha confirmado la fiscalía alemana. Asimismo, el fiscal de Marsella, Brice Robin, ha anunciado que "se ha descartado que haya tenido un problema físico, un mareo o un infarto, porque la respiración es normal", por lo cual se cree que "voluntariamente el copiloto no quiso abrir la puerta al comandante". "No pudo ser un error, ni siquiera una caída o un golpe en la cabeza", ha afirmado Brice Robin.

"Se escuchaban gritos del comandante pidiendo que le dejara entrar en la cabina, pero no hay respuesta del copiloto (…) la respiración nos indica que el copiloto estaba vivo. Lo llaman los controladores aéreos, no hay respuesta", ha precisado el fiscal. Cuando el copiloto se encontraba solo "manipula los botones para activar el descenso del avión", ha informado el fiscal.

Posteriormente, se han revelado las grabaciones de la caja negra, que evidenciaban los desesperados intentos del comandante de entrar en la cabina para recuperar el control de la aeronave. En concreto, se ha registrado un "ruido fuerte" como si alguien tratara de entrar en la cabina y se oye: "¡Por el amor de Dios, abre la puerta!". Asimismo, se escuchaban gritos de los pasajeros de fondo.


¿Quién era Andreas Lubitz?

Andreas Lubitz llevaba trabajando para la compañía aérea Germanwings desde septiembre de 2013 y había acumulado 630 horas de vuelo. Según representantes de Lufthansa, hace 6 años Lubitz interrumpió su entrenamiento durante unos meses por motivos desconocidos para la aerolínea.

El presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, ha declarado en una rueda de prensa que Lubitz había pasado las pruebas médicas y estaba capacitado para volar, es decir, el copiloto estaba autorizado para estar solo en la cabina.

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Posteriormente, el periódico alemán 'Bild' informó de que Lubitz empezó a sufrir una "depresión severa" en el año 2009, mientras estudiaba en una escuela de aviación, por lo que tuvo que interrumpir sus estudios. Al mismo tiempo, el copiloto tenía constantes "ataques de pánico". Después de la recuperación, pasó todas las pruebas necesarias y se le permitió realizar vuelos, no obstante, regularmente visitaba a médicos privados por el mismo problema.

Tras registrar la casa de Lubitz, la policía informó que no había encontrado ninguna nota de suicidio. No obstante, síse encontró un parte de baja médica roto, que el copiloto había ocultado a la compañía aérea. "Probablemente no tenía motivos políticos ni religiosos", opina la Fiscalía de Dusseldorf.

Al mismo tiempo, según la representante oficial de la clínica de la Universidad de Dusseldorf, Susanne Dopheide, Lubitz se hacía observar en la institución médica, pero no en relación a la depresión. De acuerdo con la clínica, Andreas Lubitz se sometió a un examen médico dos semanas antes de la catástrofe, el 10 de marzo.

Asimismo, se descubrió que antes del accidente, Lubitz había buscado tratamiento por problemas de visión que podrían haber comprometido su habilidad para seguir trabajando como piloto, según fuentes cercanas a la investigación.

Posteriormente, se ha comunicado que los restos de su cadáver habían sido identificados gracias a pruebas de ADN, lo cual ayudaría a determinar si Lubitz había consumido medicación u otras sustancias horas antes del accidente.