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"Primera gran pulseada del 2018": Sindicatos argentinos toman las calles contra el gobierno de Macri

Publicado: 21 feb 2018 16:16 GMT

Organizaciones gremiales realizarán una manifestación por la situación económica del país, en reclamo por aumento de salarios y contra la reforma laboral.

"Primera gran pulseada del 2018": Sindicatos argentinos toman las calles contra el gobierno de Macri
Acto de la Confederación General del Trabajo (CGT) el 7 de marzo de 2017 en Buenos Aires, Argentina.
Martin Acosta / Reuters
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Diversos sindicatos, organizaciones políticas y sociales llevarán a cabo una manifestación este miércoles contra el gobierno de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires. La iniciativa fue impulsada originalmente por el Sindicato de Camioneros, pero con el correr de las semanas se ha ido ampliando y decenas de organizaciones gremiales confirmaron su participación.

El debate sobre los motivos de la protesta ha estado en el centro de la escena. Y es que el dirigente Hugo Moyano –que surgió del gremio camionero, estuvo al frente de la Confederación General del Trabajo (CGT) y actualmente es presidente del club de fútbol Independiente– está siendo investigado judicialmente.

Movilización del Sindicato de Camioneros el 8 de julio de 2013 en Buenos Aires, Argentina. / JUAN VARGAS / NA / AFP

En ese sentido, desde el Poder Ejecutivo han intentado hacer foco en esto para desprestigiar la movilización. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, declaró, citado por Ámbito Financiero, que la jornada "no tiene una consigna clara" y garantizó que "la Justicia va a actuar con total respaldo" en la causa contra Moyano.

No obstante, el dirigente sindical respondió en un programa de televisión que la jornada "no tiene nada que ver con los disparates que se dicen en la prensa" en relación a la causa judicial. Además aclaró que no está imputado ni procesado por ningún delito y que "la gente está muy disconforme con lo que está pasando" en el país.

El contexto de una disputa

La movilización de este 21 de febrero "va a ser la primera gran pulseada callejera del 2018 para el Gobierno", analizó en diálogo con este medio el sociólogo e investigador argentino Martín Ogando. Desde su perspectiva, las elecciones de octubre de 2017 (que dieron el triunfo al oficialismo) parecían plantear, "tal vez desde una mirada impresionista", que se había dado una "consolidación" del macrismo. Sin embargo, "el multitudinario rechazo a la reforma previsional" en el mes de diciembre "pateó el tablero".

Para Ogando, "la coyuntura de diciembre dejó varios datos preocupantes" para el Ejecutivo. La referencia es a las movilizaciones contra la ley de reforma de las jubilaciones que fueron reprimidas por la Policía y derivaron luego en una serie de 'cacerolazos' durante varios días.

Martín Ogando, sociólogo e investigador
"El movimiento popular, los sindicatos más combativos, tienen la intención de retomar el impulso que dejaron las movilizaciones de diciembre. El gobierno, la certeza de que necesita contener y normalizar ya mismo la situación para evitar un 2018 de mayor crisis" Martín Ogando, sociólogo e investigador

A "la masividad" de las protestas se sumó "la disposición de ciertos sectores militantes para enfrentar la represión", declaró el experto y aclaró que los cacerolazos "marcaron fisuras en sectores 'blandos' de su propia base electoral; y un fortalecimiento de las tendencias más confrontativas de la oposición política". "Los sondeos de opinión durante enero y febrero confirmaron que el Gobierno había sentido el golpe", añadió el analista.

Todo esto da cuenta de cómo se llegó a la protesta de este miércoles, donde, según Ogando, "alrededor de la convocatoria de Moyano y los camioneros" se terminó articulando "el conjunto del sindicalismo más confrontativo". Esto incluye a sectores de la CGT, así como también de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y "los movimientos sociales y de la economía popular".

Los salarios y la inflación

La jornada de lucha sindical se inscribe en el comienzo de las paritarias de 2018, donde los distintos gremios buscarán, en negociaciones con sus respectivas entidades patronales, aumentos salariales que le ganen a la inflación y recuperar parte de lo perdido años anteriores.

Es que "el salario real de los trabajadores registrados del sector privado se encuentra actualmente casi un 5 % por debajo de los niveles previos a la asunción de Macri como presidente de la Nación", declaró en entrevista Luis Campos, coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA.

Sin embargo, la contracara es que el Gobierno pretende imponer un techo de incremento acorde a su pronóstico inflacionario para el año. Así lo dijo el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, en declaraciones radiales: "El 15 % es un reflejo claro de la recomposición salarial y de lo que puede ser pagado por los empleadores".

Pero esta decisión del Ejecutivo, que además supone que no haya "cláusula de actualización automática" no solo no permitiría "continuar recuperando el salario real", sino que "por el contrario generaría una nueva caída, dado que existe cierto consenso en afirmar que la inflación del año 2018 estará muy por encima de dicho porcentaje", añadió Campos.

Trabajadoras se manifiestan en Buenos Aires, Argentina, el 7 de marzo de 2017. / Martin Acosta / Reuters

Por su parte, Ogando apuntó que "el peor enemigo del gobierno en este momento es la economía", ya que "se crece poco, la inflación sigue, el déficit comercial se profundiza y el escenario internacional, sobre todo el de las tasas, es inestable". Ante ese escenario, "intentan anclar los aumentos salariales como forma de contener la inflación", por lo que anticipa que las paritarias serán "muy calientes".

El sociólogo sostuvo que "hay una pulseada decisiva en esto", en la que "el movimiento popular, los sindicatos más combativos", tiene la intención de "retomar el impulso que dejaron las movilizaciones de diciembre". Mientras que el Gobierno va con "la certeza de que necesita contener y normalizar ya mismo la situación para evitar un 2018 de mayor crisis".

Luis Campos, coordinador del Observatorio de Derecho Social de la CTA
"El Gobierno Nacional parece estar utilizando el salario de los trabajadores como parte de su programa económico, asignándole la función de ancla inflacionaria" Luis Campos, coordinador del Observatorio de Derecho Social de la CTA

"Los empleadores están muy alineados (y respaldados) con esta posición", resaltó Campos. Y opinó que se está utilizando el salario de los trabajadores "como parte de su programa económico, asignándole la función de ancla inflacionaria". En los hechos esto implica que desde la intención gubernamental el salario "en ningún caso llegará siquiera a empatar a la inflación, mucho menos cuando todavía están previstos fuertes ajustes en los precios relativos", añadió.

Sin embargo, analizó que "no menos cierto es que a medida que avancen las negociaciones salariales cada actividad tendrá una dinámica particular" y si el macrismo "no logra contener la inflación las presiones para habilitar aumentos salariales más elevados será cada vez mayor".

Ataque a los convenios colectivos

Luego de las elecciones legislativas de 2017 el macrismo propuso avanzar con una reforma laboral. Sin embargo, el rechazo que generó en los sindicatos e incluso en algunos dirigentes de la oposición que hasta el momento habían "colaborado" con el Gobierno provocó que esta fuera puesta en suspenso.

En ese sentido, Campos sostiene que parece haber quedado "relegada a un segundo plano", lo que no implica que "posiblemente se intente impulsarla por capítulos, buscando consensos parlamentarios para cada una de las iniciativas".

Es que el Gobierno argentino emitió durante el mes de enero un decreto que, de acuerdo al diario Clarín, introduce 140 modificaciones a la legislación vigente y deroga otras 19 leyes. Allí se abordan algunas de las cuestiones relacionadas con los derechos laborales. Ahora esta resolución deberá ser aprobada o rechazada por el Congreso una vez que retome sus sesiones en el mes de marzo.

Movilización conjunta de la CGT y la CTA el 19 de diciembre de 2012 en la Plaza de Mayo de Buenos Aires. / JUAN MABROMATA / AFP

Por eso Campos contó que el Ejecutivo retomó "la estrategia inicial de promover reformas sectoriales" como el acuerdo en la actividad petrolera "para establecer menores derechos a los trabajadores que se desempeñan en la extracción no convencional de hidrocarburos" o "la introducción del presentismo en el convenio de los trabajadores de la administración pública nacional". "En todos los casos implica reducir los marcos de protección previstos en la regulación precedente", sentenció el coordinador del Observatorio de Derecho Social.

"Este es uno de los ejes no solo de la política laboral del Gobierno Nacional, sino fundamentalmente de los reclamos patronales", opinó. Avanzar sobre los convenios colectivos de trabajo "implica literalmente disminuir o directamente eliminar derechos".

Dividir para gobernar

Con todas estas variables en juego, desde el Ejecutivo liderado por Macri se ha intentado dividir y restarle peso a la movilización. Cabe recordar que, una semana antes y según el portal Noticias Urbanas, se anunció una auditoría en 80 sindicatos, incluido Camioneros.

Allí se pone en juego "la batalla por el sentido de las cosas", subrayó Ogando. Ahora bien, según su mirada "la pregunta que surge es obvia: ¿Moyano marcha porque está bajo investigación, o está bajo investigación porque marcha, es decir porque no termina de adecuarse a las demandas del gobierno?".

Y se responde: "Hay que mirar lo que está pasando alrededor, con dirigentes sindicales empresarios, atados a sus cargos, con métodos mafiosos y llenos de denuncias de todo tipo". Al asumir "una política colaboracionista con Macri a ellos se les garantiza impunidad", aseguró el entrevistado.

Martín Ogando, sociólogo e investigador
"El peor enemigo del gobierno en este momento es la economía. Se crece poco, la inflación sigue, el déficit comercial se profundiza y el escenario internacional, sobre todo el de las tasas, es inestable" Martín Ogando, sociólogo e investigador

Al respecto sostiene que esta división provocada "desde arriba" en el movimiento obrero abre la posibilidad de que se "consolide un polo opositor dentro del sindicalismo", que incluya a "Moyano, la Corriente Federal de los Trabajadores de Sergio Palazo, la CTA de Hugo Yasky y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)".

Alrededor de esto "se podrían articular movimientos sociales, sectores políticos vinculados al kirchnerismo y a la izquierda". De todas formas esta es "una hipótesis demasiado pura" y en el medio "se pueden dar muchos grises y reacomodamientos". "Estamos en un escenario muy fluido y la foto del 21 no necesariamente se traslada a todo el año", concluyó.

Santiago Mayor

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