Varios aliados y socios de Estados Unidos están acercándose a China, en medio de la polémica política comercial de Washington, informa el The New York Times.
Según el periódico, una "una procesión de líderes europeos y canadienses" llega a Pekín con el objetivo de estrechar sus vínculos con la segunda mayor economía del mundo.
Así, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, que visitó recientemente China, dejó claro que su prioridad son los acuerdos comerciales. Según NYT, el líder británico ha procurado evitar temas sensibles, como la detención del activista hongkonés y ciudadano británico Jimmy Lai.
También viajó a Pekín el primer ministro de Canadá, Mark Carney, que, convertido en el primer dirigente canadiense que visita China en casi una década, anunció una "nueva alianza estratégica" con el gigante asiático y aceptó reducir aranceles a determinados vehículos eléctricos chinos. Según el diario, Carney aseguró que Ottawa está dispuesta a romper lazos con Estados Unidos por su propia supervivencia económica.
El periódico señala que estos movimientos confirman la rentabilidad de la "apuesta arriesgada" de Pekín de restringir la exportación de sus principales reservas de tierras raras a todo el mundo, y no solo a EE.UU.
Esta semana, el presidente estadounidense , Donald Trump, criticó duramente al Reino Unido por su acercamiento a China, que no dudó en calificar de "muy peligroso". "Es muy peligroso para ellos hacer eso, y es aún más peligroso para Canadá hacer negocios con China. A Canadá no le va bien. Le va muy mal. Y no se puede ver a China como la solución", manifestó el mandatario estadounidense