En los últimos días, el nombre del empresario venezolano Alejandro Betancourt ha salido de las sombras y ha recorrido los medios internacionales, tras el histórico acuerdo petrolero entre EE.UU. y Venezuela.
La polémica rodea a este magnate de 46 años nacido en Caracas por su relación con el chavismo décadas atrás y por sus supuestos asuntos pendientes con la Justicia de EE.UU., Europa y Venezuela. No obstante, las circunstancias actuales han desdibujado los señalamientos en su contra y lo han puesto en el centro del acuerdo de explotación petrolera entre el país suramericano y el norteamericano.
El llamado 'bolichico' —como se denominó en Venezuela a los empresarios jóvenes que tuvieron nexos con el Estado durante la Administración del fallecido presidente Hugo Chávez—, según una fuente anónima de The New York Times, ha sido un puente para que el Gobierno de EE.UU. haya podido "concretar proyectos comerciales y asociaciones" en el país suramericano.
Tras los pasos de Alejandro
Conforme a esta versión, la Administración de Trump comenzó a investigarlo en 2025, "en su búsqueda de socios que lo ayudaran a promover los intereses estadounidenses".
Altos funcionarios, como el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, habrían respaldado la elección del empresario por su desempeño en el aumento de la producción petrolera.
En una entrevista del periodista venezolano Sergio Novelli a Rubio, el secretario de Estado destacó que la empresa petrolera North American Blue Energy Partners (NABEP), dirigida por Betancourt, "tiene un historial de poder producir petróleo" y descartó que el empresario tuviera asuntos pendientes con la Justicia estadounidense, pues ha sido "bien" investigado por las autoridades del país norteamericano.
Rubio también manifestó que Betancourt ofreció su apoyo a Trump durante su primer mandato, cuando el exdiputado venezolano Juan Guaidó se autoproclamó "presidente interino" sin sustento constitucional. Según los medios, el magnate venezolano habría ofrecido apoyo financiero a la oposición radical venezolana para deponer a Nicolás Maduro.

"Este [Betancourt] era un individuo que quedó en un lugar muy, muy malo con Maduro. Porque se supo que él estaba apoyando a elementos de la oposición en aquel 2019, lo que incluso le creó problemas con Maduro. Sin embargo, ahora ahí tenemos la oportunidad de hacer algo que creo que va a beneficiar a todo el mundo", aseguró Rubio.
Años más tarde, en 2026, Betancourt habría tenido un "papel crucial" durante las negociaciones entre la entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez, y el secretario de Estado tras el secuestro de Maduro en medio de una operación militar estadounidense en Venezuela que dejó un saldo de 100 personas muertas, añade Axios.
El "papel histórico" de NABEP
En un comunicado publicado por NABEP se afirma que los Departamentos de Estado y de Guerra de EE.UU. alcanzaron "un acuerdo histórico" con esa empresa "para expandir significativamente la producción de petróleo en Venezuela".
En el texto, se detalla que la compañía con sede en Barbados "tendrá el control operativo del negocio, mientras que el Gobierno de EE.UU. conservará los derechos sobre una participación de 35 % en la compañía, además de acceso preferencial a 20 % de la producción de la empresa a precio de costo".
Betancourt agradece en el escrito a Trump, al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, "por su confianza en NABEP y su disposición a afrontar este reto".

Según se detalla en el comunicado, NABEP "controla ahora los derechos para comercializar más de 65.000 millones de barriles de reservas P1 en Venezuela" y se propone "expandir rápidamente sus operaciones en el lago de Maracaibo y la Faja del Orinoco" para "aumentar la producción a más de un millón de barriles de petróleo diarios".
NABEP se denomina como la segunda mayor productora de crudo de Venezuela, con una producción superior a los 200.000 barriles diarios, después de Chevron.
Un pasado eléctrico
The New York Times recuerda que Betancourt "saltó a la fama" en la década de 2010, durante el Gobierno de Chávez. Según una publicación en la red social About me, en 2003, el empresario junto a Pedro Trebbau fundó la compañía energética Derwick Associates, que estuvo encargada de la construcción de 11 plantas termoeléctricas en el país suramericano.
Betancourt también tuvo una participación en la petrolera Petrozamora, que operaba en el lago de Maracaibo, en el estado Zulia, y que, según The New York Times, fue la base de NABEP, que "ha incrementado significativamente su producción desde 2024".
La Fiscalía venezolana investigaba en 2017 el "sabotaje" a la producción petrolera de esa compañía. Dos años más tarde, debido a las sanciones de EE.UU. contra la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), las operaciones de Petrozamora se vieron afectadas.
Las investigaciones abiertas
La agencia Reuters sostiene que las autoridades estadounidenses y europeas han investigado transacciones relacionadas con contratos estatales para centrales eléctricas por 2.000 millones de dólares en Venezuela. Según las fuentes consultadas, los proyectos habrían tenido sobreprecios y no habrían sido concluidos.
La fortuna que habría amasado Betancourt, según esa versión, le habría permitido "invertir en empresas y adquirir propiedades en al menos 10 países de Europa y América"; entre estos proyectos se menciona a la marca española de gafas de sol Hawkers.
Contrario a lo expresado por Rubio, Reuters afirma que Betancourt ha sido investigado por fiscales federales en Nueva York por supuesto "blanqueo de fondos o pago de sobornos relacionados con las concesiones de energía" y en Florida por "conspiración para cometer lavado de dinero". Sin embargo, no ha habido fallos judiciales en su contra.
En cuanto a sus asuntos con la Justicia, The New York Times sostiene que funcionarios del Departamento de Estado habrían intentado presionar al Gobierno de Suiza para que "redujera las investigaciones" contra el empresario venezolano y habría pedido al Gobierno británico que levantara las restricciones de viaje que le impusieron tras haber sido detenido en Londres.
Y es que Betancourt, según refieren los medios, fue detenido en la capital inglesa en dos oportunidades, en septiembre y en noviembre de 2025, en cumplimiento de una orden de captura emitida en España y por Suiza, respectivamente. En las dos oportunidades quedó en libertad.
Su abogado, Thomas Clare, dijo a Reuters que su cliente nunca había participado en "actividades corruptas, como sobornos, manipulación de licitaciones, comisiones ilegales u otros comportamientos ilícitos" y negó que Derwick "no hubiera completado los proyectos energéticos".
En 2017, la Fiscalía de Venezuela anunció que se investigaba un presunto desfalco a su país por unos 200 millones de dólares producto de 12 contratos petroleros firmados por la gerencia de la Faja Petrolífera del Orinoco, que presentan un sobreprecio del 230 %.
Entre las empresas que habrían participado en la trama de corrupción, el Ministerio Público mencionó a Derwick Associates.
Como parte de esta investigación, según The Objective, fueron detenidos en España cuatro venezolanos: Nervis Villalobos Cárdenas, exviceministro de Desarrollo Eléctrico entre 2001 y 2006, vinculado con los dueños de Derwick; Luis Carlos de León, César Rincón Godoy y Rafael Reiter.


