Opinión

Henry Pinto

Siempre he creído en el valor de las palabras, hacer un buen uso de ellas es la palanca necesaria para mover el mundo. Hay discursos que han movilizado a millones, aquí los mejores. Twitter: @hapinto2
Los opositores deben de dejar de tratar de inmiscuir a las Fuerzas Armadas en política, instándolos abierta o sibilinamente a cometer alta traición y despeñarse en la ilegalidad, como ya hizo el presidente de la Asamblea Nacional.
El mensaje es simple: "Viva España", "aquí no caben más inmigrantes", en definitiva el 'España para los españoles', 'más patria', 'más España, menos Europa' o 'regeneración'.
Parece que nadie se ha molestado en estudiar el incidente y ver que los tres buques de la Armada ucraniana violaron de los Artículos 19 y 21 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Estados Unidos lo ha vuelto a hacer: ante el estupor y la indignación de unos, y la satisfacción de otros, se ha pasado por el arco del triunfo el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas. Washington ya asume que Siria se ha convertido en su patio trasero, donde primero experimentó y ahora bombardea casi a placer.
'Una mentira mil veces repetida se convierte en una verdad', es uno de los principios de la propaganda de Joseph Goebbels y viene como anillo al dedo para ver lo que ha ocurrido y ocurre en Siria respecto a los repetidos 'ataques químicos' de los que se hace eco Occidente.
La rusofobia, latente desde hace unos años, ha llegado para quedarse. Regularmente estallan escándalos que ponen a Rusia en la picota: desde acusarlos de llevar a Trump a la Casa Blanca a la implementación de un programa estatal de dopaje y todo sin pruebas, claro. Muchos de los casos guardan un patrón: emergen a las puertas de grandes citas deportivas.
Este 18 de febrero un ATR-72 de Aseman Airlines, que cubría la ruta entre Teherán y Yasuj, se ha estrellado con 66 personas a bordo. Una tragedia que arroja más dudas sobre esta aerolínea iraní, vetada en los cielos de la Unión Europea y con varios muertos y siniestros a sus espaldas.
Este miércoles Día de San Valentín a millones de personas en el mundo se nos ha encogido el corazón viendo en las noticias y redes sociales cómo unos chicos corrían a las afueras de su colegio intentando salvar la vida en el marco del enésimo tiroteo en un centro escolar en EE.UU.
Lo hecho por los responsables de Twitter evidencia que han perdido el norte o están sometidos a una presión tan brutal que les da igual perjudicar a su propia plataforma al tomar decisiones que dañan su credibilidad por denunciar y exponer a linchamiento público a sus propios clientes, mintiendo por el camino y alimentando campañas de caza de brujas, muy de moda en EE.UU. en el siglo pasado.
La diplomacia a nivel internacional no ha dejado de rasgarse las vestiduras cada semana desde que Donald Trump asumió el poder en EE.UU. el pasado mes de enero. Sus amenazas y ataques han pasado de las palabras a los hechos, poniendo en un brete a su país y de paso al resto del planeta. Su patada al tablero del cambio climático fue solo el principio.
Hace unos días hablaba de una solución para evitar el inminente choque de trenes, el cual ya se ha producido este 1 de octubre, dejando varios heridos en Cataluña, pero sobre todo en Madrid.
Las leyes, al igual que la sociedad, deben ir evolucionando para responder a las circunstancias y demandas ciudadanas, no deben ser textos esculpidos en piedra. Señores políticos, dejen de amenazar y pónganse a dialogar y a hacer eso que se supone que saben hacer: ¡hagan política! Lideren.